La suspensión temporal de aranceles impuesta por Trump, salvo para China, ha generado una fuerte demanda de capacidad logística y un previsible aumento de los fletes durante los 90 días de “limbo” comercial. El sector vive una calma tensa, consciente de que la medida solo pospone la preocupación y podría provocar congestiones portuarias y volatilidad en los precios. La incertidumbre domina el panorama, mientras empresas y mercados se preparan para posibles cambios bruscos tras este periodo. Leer Más